La Parroquia

Según el Código de Derecho Canónico, 515 § 1, “la parroquia es una determinada comunidad de fieles constituida de modo estable en la Iglesia particular, cuya cura pastoral, bajo la autoridad del Obispo diocesano, se encomienda a un párroco, como su pastor propio”.

Demarcación Parroquial

Demarcación Parroquial

La parroquia de Santa Teresita comprende el territorio del plano adjunto. En concreto, corresponden a la demarcación parroquial las siguientes calles y números de portal:
  • Avenida de España: Pares, del 2 al 8
  • Duques de Nájera: Impares, del 1 al 11 / Pares del 2 al 28
  • General Vara de Rey: Impares del 43 al 73 / Pares del 38 al 74
  • Huesca: Impares del 1 al 27 / Pares del 2 al 22
  • Ingeniero Lacierva: Todos
  • Ingenieros Pino y Amorena: Impares del 1 al 5 / Pares del 2 al 18
  • María Teresa Gil de Gárate: Impares del 33 al 51
  • Menéndez Pelayo: Todos
  • Oviedo: Pares del 2 al 24
  • Pérez Galdós: Impares del 1 al 25 / Pares del 2 al 28
  • Pilar Salarrullana: Impares del 1 al 25
  • República Argentina: Impares del 17 al 51 / Pares del 28 al 54
  • San Antón: Pares del 10 al 26
  • Santa Isabel: Todos
  • Somosierra: Impares del 1 al 21 / Pares del 2 al 24
  • Virgen de la Esperanza: Todos
  • La vía: Todos

Nuestra titular: Santa Teresita del Niño Jesús

Al erigir la parroquia en 1947 el entonces obispo de la diócesis de Calahorra y la Calzada, monseñor Fidel García, quiso dedicarla a santa Teresita del Niño Jesús, por la que sentía una gran devoción. Lo hizo en el año en que se cumplía medio siglo del fallecimiento o tránsito de la Santa al cielo.

Santa Teresita del Niño Jesús
vida

Santa Teresita nació en Alenzón (Francia) el 2 de enero de 1873, hija de Luis Martin y María Celia Guérin, canonizados en 2015. Era la menor de cinco hermanas, todas las cuales fueron religiosas. Su hogar era un verdadero jardín de virtudes y santidad.

Santa Teresita

En 1877, tras la muerte de la madre, la familia se trasladó a Lisieux. Teresita fue una niña piadosa, lista y muy sensible. Tras una peregrinación a Roma, pudo hacer realidad su sueño de ingresar en el Carmelo descalzo. Admitida el 9 de abril de 1888, con quince años, allí la esperaban sus hermanas Paulina y María. Le costó adaptarse, pero era muy feliz siguiendo su vocación contemplativa. Tomó el velo de novicia el 10 de enero de 1889, adoptando como nombre de religión el de Teresa del Niño Jesús y la Santa Faz. Profesó el 8 de septiembre de 1890, día en el que le quedó clara su misión; entrega su vida «para salvar almas y, especialmente, para orar por los sacerdotes».

Santa Teresita

Durante los siguientes años, guiada por la doctrina de santa Teresa de Jesús y de san Juan de la Cruz, profundiza en la oración y en las vías de encuentro con el Señor. A comienzos de 1895 comienza a sentir un dolor en el pecho. Por esas mismas fechas descubre lo que denominó su “caminito” para ir hacia Jesús, al cielo, que consistía en hacerse pequeña. El 9 de junio, solemnidad de la Trinidad, se ofrece como víctima de holocausto al Amor misericordioso, para sufrirlo todo con Cristo y como Él. Ella quiere “morir de amor” por la Iglesia y las almas.

Santa Teresita

En 1896 se manifiesta claramente la tuberculosis, comenzando un periodo difícil en el que también va a experimentar la “noche oscura” de la fe. Con todo, seguirá componiendo poemas y canciones. Sabe que va a morir pronto, joven. Ofrece sus sufrimientos y dolores por varios seminaristas y sacerdotes que quieren ir a las misiones.

En septiembre de 1896 Teresa, leyendo el capítulo 13 de la primera carta a los Corintios, es iluminada en lo más profundo de su ser y comprende el significado más profundo de su vocación: «Por fin he encontrado mi vocación, mi vocación es el amor… Comprendí que el amor encierra todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que el amor abarca todos los tiempos y todos los lugares, en una palabra, que el amor es eterno».

Teresa lleva con alegría sus grandes sufrimientos corporales, mientras sigue escribiendo (por mandato de la superiora) sus memorias, lo que luego se publicaría como libro con el título Historia de un alma.

Glorioso tránsito

El 29 de septiembre de 1897 comienza su agonía. Sobre las 19:20 de la noche del 30 de septiembre, y mientras apretaba fuertemente un crucifijo entre sus manos, dijo sus últimas palabras: «¡Oh!, ¡le amo! … Dios mío… te amo…». Luego, según las hermanas que la acompañaban, entró en un éxtasis que duró el espacio de un credo, antes de exhalar su último aliento.

Glorioso tránsitoSanta Teresita

Su cuerpo fue velado en la iglesia entre continuas manifestaciones de devoción por parte de la multitud que quiso verla. Su fama de santidad se divulgó desde aquel mismo momento. En 1898 se publicaron sus escritos autobiográficos, lo que contribuyó a extender su fama de santidad por todo el mundo. Los peregrinos llegaban a raudales al monasterio de Lisieux buscando su intercesión. Muchos soldados franceses fueron a la I Guerra Mundial llevando estampas y reliquias de Teresita.

Proceso de santidad

En 1914, el papa Pío X acogió las infinitas súplicas para que se abriera su proceso de beatificación y canonización. Benedicto XV eximió del requisito de los cincuenta años necesarios para abrir la causa, que se terminó en 1917. Se certificaron dos milagros, de los muchos presentados, Teresita fue beatificada el 29 de abril de 1923 por el papa Pío XI.

De manera inmediata comenzaron las labores para la canonización, que cumplidos todos los requisitos tuvo lugar el 17 de mayo de 1925 por el mismo pontífice, con la asistencia de más de 60.000 fieles, y una repercusión mundial.

Doctora de la Iglesia

Atendiendo a la excelsa doctrina de santa Teresita y a la enorme influencia que ha ejercido, el papa san Juan Pablo II la proclamó doctora de la Iglesia Universal el 19 de octubre de 1997, coincidiendo con el centenario de su tránsito al cielo. En concreto se refirió a ella como la «Doctora del Amor».

Textos selectos

La autobiografía espiritual de santa Teresita, publicada con el título de Historia de un Alma por primera vez en 1898 (un año después de su muerte), se ha convertido en uno de los textos clásicos de espiritualidad más famosos de la historia del cristianismo. Ha sido traducido a 42 idiomas.

Link:

Les archives du Carmel de Lisieux

https://teresitadejesus3.wixsite.com/historiademialma/mi-obra-espiritual

Historia de un alma

Historia de la Parroquia

Fundación y primeros años (1947-1951)

La parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús de Logroño fue erigida canónicamente el día 20 de febrero de 1947 por monseñor Fidel García Martínez, obispo de la diócesis de Calahorra y La Calzada, para dar atención pastoral a los habitantes de la zona sur de la ciudad. Logroño había crecido mucho, y se preveía que aún lo hiciera más, y solo tenía las tres antiguas parroquias del Casco Antiguo: Santiago, Palacio y la Redonda. Para responder a las nuevas necesidades, se tomó la decisión de erigir otras cuatro parroquias más.

Junto con la nuestra, en 1947 se erigía también la nueva parroquia de Nuestra Señora del Carmen. Y, poco después, para los nuevos barrios del este de la ciudad la del Corazón de Jesús (luego cambiado el título por el del Corazón de María, al hacerse cargo de la parroquia los padres claretianos) y la de Nuestra Señora de Valvanera para el ensanche de la zona oeste. Se estimaba que la nueva parroquia de Santa Teresita contaba con unos ocho mil feligreses. Se consideraba de término y se le asignaban párroco y tres coadjutores. Abarcaba la zona centro-sur de la ciudad de Logroño, teniendo como límite norte un eje señalado por Gran Vía-San Antón-Pío XII y por el sur los confines del término municipal. El eje occidental se situaba en la actual Chile y el oriental incluía la zona de Cascajos.

Fundación y primeros años

Curiosamente, los inicios de la parroquia se desarrollaron de forma paralela con los del Carmen, funcionando ambas en la nueva iglesia de los PP. Carmelitas, de la calle Vara del Rey, y bajo la dirección del P. José Ramón de Santa Teresa, Superior de la comunidad, que quedó como ecónomo del Carmen y encargado de Santa Teresita.

Dice el acta de toma de posesión: “En la ciudad de Logroño, a las doce horas del 20 de febrero de 1947, presente la Comunidad de Padres Carmelitas, el M. I. Sr. Dr. D. Tomás Monzoncillo del Pozo, canónigo y arcipreste de Logroño y su distrito, por encargo del sr. Obispo Don Fidel, hizo entrega en la forma prescrita por los sagrados cánones al Rvdo. P. José Ramón de Santa Teresa, Superior de la Comunidad, de las parroquias de Nuestra Señora del Carmen y la de Santa Teresa del Niño Jesús, con carácter de Ecónomo de la primera y de Encargado de la segunda, según nombramiento del Sr. Obispo diocesano que exhibe”.

El I libro de Bautismo se abría al día siguiente, 21 de febrero de 1947, con la inscripción de la primera feligresa bautizada en la nueva parroquia: María Florentina Calvo Zabala. Los servicios parroquiales continuaron ofreciéndose en la iglesia de los PP. Carmelitas hasta el 31 de octubre del año 1951.

La casa parroquial

Antes de la misma erección canónica de la parroquia, el arcipreste de Logroño, don Tomas Monzoncillo, buscó terrenos para el futuro templo y casa parroquial. El 10 de octubre de 1946 se compraron 250 metros cuadrados de una parcela del término “Las Gaunas o el Puntido” colindante con otra de 1300 metros cuadrados, desgajada de otra mayor, la finca “Villa Isabel” cuya compra se estaba tramitando, haciéndose ésta efectiva el 17 de abril de 1947. Su dueña, doña Isabel Briones, fue muy generosa facilitando la compra del terreno por un importe muy asequible y entregando, además, un sustancioso donativo.

Lo primero que se construyó fue la casa parroquial en el extremo noroccidental de la parcela. Contaría con planta baja y cuatro alturas para igual número de viviendas, destinadas a los sacerdotes de la parroquia. Las obras comenzaron en el otoño de 1949 y concluyeron dos años más tarde.

Así, el 1 de noviembre de 1951, solemnidad de Todos los Santos, a las doce del mediodía se pudo celebrar por vez primera la Eucaristía en el solar de la parroquia. Se había acondicionado el salón de la planta baja como capilla provisional. Con sus 130 metros cuadrados de superficie se quedaba muy pequeña para la feligresía pero la alegría reinaba porque, por fin, estaban en casa propia. Los planos del edificio los diseñó el arquitecto Agapito del Valle.

La casa parroquial
La parroquia en una bajera (1951-1957)

Con aquella misma fecha del 1 de noviembre de 1951 el Obispo nombraba encargado de la parroquia al abad de la colegiata de Santa María de la Redonda, don Benjamín Salas. Como tal, bendijo la nueva casa y la capilla provisional y celebró la primera Misa en el nuevo solar parroquial, reservando al finalizar el Santísimo en un sagrario de madera. Se concluyó cantando un Te Deum y la Salve. Para ayudar al cura encargado fueron nombrados dos coadjutores, ambos sacerdotes jóvenes, don Bernardo Mena y don Livino Ajona.

La parroquia en una bajera

Los comienzos siempre son difíciles. No había nada y, en los primeros tiempos, tuvieron que utilizar ornamentos y vasos sagrados prestados. Luego, con la ayuda de las colectas y donativos de los fieles, poco a poco, pudieron ir comprando lo más imprescindible.

El 11 de noviembre de 1951 gracias al entusiasmo de Lucio Torroba, Pedro Abad, Martín Palacios, José Sáenz de Albéniz y Pascual Minguillón se fundaba la Rama de Hombres de Acción Católica. En su seno, poco después se daba inicio a las Conferencias de San Vicente de Paúl. El 2 de febrero de 1952 se ponía en marcha la Rama de Mujeres de la Acción Católica gracias a los desvelos de Juliana Sáenz, Purificación Lorenzo, Angelines lozano, Blanquita de Miguel y Genoveva Maestro. Y, de igual modo, las Ramas femenina y masculina de Jóvenes.

En ese mismo año comenzó la sección parroquial de las Hijas de María quienes se preocuparon de celebrar con toda la solemnidad posible la fiesta de la Inmaculada., precedida por una novena muy concurrida.

Acción CatólicaHijas de María

También el seno de la parroquia se fundó la Peña Balsamaiso en 1952, un club deportivo de inspiración cristiana con su propio equipo de fútbol, que continúa hasta el día de hoy.

Fue precisamente en el año 1952 cuando el Obispo nombró, al fin, al primer párroco de Santa Teresita. Era don Daniel Díez García (1904-1997). Había sido fraile agustino hasta que en 1947 se incardinó en la diócesis, siendo sucesivamente párroco de Munilla, Ausejo y Lardero. De 1952 a 1955 fue párroco de Santa Teresita, dedicándose luego de modo preferente a acompañar la fundación de religiosas de la Obra de Jesús y María, fundada por la beata María Pilar Izquierdo Albero (1906-1945).

Todavía sin el templo parroquial levantado, se construyó sin embargo la casa del sacristán en el extremo sureste de la parcela, que ocupó durante muchos años el organista y maestro don José Abanto con su familia. Desde 1954 la parroquia contó también con una pequeña escuela, dirigida por él, que se mantuvo hasta 1971.

En 1954 se incorporó don Gaspar Gil como coadjutor. Para 1955 la capilla ya contaba con apariencia de pequeña iglesia.

Nuevo Templo

La parroquia funcionaba con gran vitalidad pero adolecía de la falta de un templo que pudiera acoger a su numerosa feligresía.

En 1955 llegó como nuevo párroco quien iba a ser el artífice principal de la construcción de dicho templo parroquial, don Andrés Calvo Marín (1905-1971), que traía ya gran experiencia pastoral acumulada en La Cuesta y otros pueblos sorianos entonces de nuestra diócesis, así como en Pradejón y Viana.

Nuevo templo

Desde comienzos de 1953 ya se contaba con un proyecto de templo, “calificado de extraordinario por la suntuosidad ornamental, y está aprobado por los organismos ministeriales a base de piedra de sillería”.

Las obras comenzaron en mayo de 1954 según el proyecto diseñado por el arquitecto madrileño Luis García de la Rasilla, que se inspiró en las iglesias madrileñas del siglo XVII y, de modo muy concreto, en algunos aspectos del diseño original en la iglesia de San Ginés de la capital de España. Colaboró luego en la dirección de las obras el arquitecto riojano Agapito del Valle.

A mediados de 1955 la estructura del templo ya era perfectamente observable pero entonces se produce una grave crisis porque la diócesis no dispone del dinero necesario para continuar al ritmo previsto. Para contribuir a la finalización de las obras, el párroco don Andrés Calvo con la junta de obras decide expedir unas pólizas por medio de las cuales los feligreses adelantaban una cantidad de mil pesetas que luego les serían devueltas a un interés anual del 4%. Se firmaron 337 pólizas, de las cuales 127 nunca hubo que devolver porque sus generosos firmantes renunciaron a favor de la parroquia.

Construcción del templo

En 1956 comenzó el ornato exterior del templo que, para abaratar, se fue reduciendo respecto del diseño original. Y en 1957 se comenzó a ornamentar el templo en su interior, y a dotarlo de todo lo necesario para la celebración del culto: altar, pila bautismal, expositor, etc., así como la calefacción. La edificación de la iglesia (sin incluir bienes muebles) costó, finalmente, tres millones y medio de pesetas de aquellas de los años cincuenta.

Interior del temploTemplo

Presidía el templo una imagen grande de santa Teresita. Para las capillas laterales se adquirieron las imágenes de San José y de la Virgen del Carmen, así como un Cristo crucificado. También se compró una imagen grande la Inmaculada.

El sagrario se encargó al orfebre madrileño José Puigdollers.

Las campanas costaron más de 90.000 pesetas.

Las vidrieras costaron 81115 pesetas, y se encargaron a los prestigiosos talleres de Irún.

Algunas piezas importantes fueron donaciones anónimas, como la imagen del sagrado Corazón de Jesús. La familia Masip donó la custodia y el sagrario del monumento la familia Sáenz-Badillos Zabala.

Imágenes del templo

La consagración del nuevo templo (20 de octubre de 1957)

Tras años de angustias e ilusiones, al fin, el domingo 20 de octubre de 1957 llegó el ansiado día de la dedicación del nuevo templo, que efectuó el nuncio de S.S. en España, monseñor Hildeabrando Antoniutti.

Previamente, el sábado 19 de octubre a las nueve de la mañana el obispo de la diócesis, monseñor Abilio del Campo, consagró el altar y celebró por vez primera la Eucaristía en el nuevo templo. Durante todo el día estuvo concurridísimo de personas que querían verlo. Por la noche, hubo vigilia extraordinaria de la Adoración Nocturna desde las diez hasta las cinco de la mañana.

Consagración del templo

Llegado el domingo 20, a las diez de la mañana comenzó la solemne misa de pontifical que presidió el Nuncio Antoniutti asistido por el obispo diocesano y el abad de la Colegiata de la Redonda. Predicó, con gran elocuencia y emoción, el párroco don Andrés Calvo. Intervino la Schola Cantorum del Seminario Conciliar, dirigida por don Pedro Francia que cantó la misa a cinco voces mixtas de Rafael Casimiri. Asistieron todas las autoridades provinciales y locales, tanto civiles como militares.

Misa de pontifical
Vida a raudales

Con el nuevo y flamante templo recién inaugurado, la vida parroquial tomó una velocidad aún mayor, convirtiéndose la parroquia de Santa Teresita en el auténtico centro neurálgico del ensanche de la ciudad.

Vida a raudales

En 1958 los domingos y fiestas de precepto se celebraban en la iglesia nueve misas: a las 7:00, 07:30, 8:00, 9:00, 9:30, 10:00 (misa parroquial, con predicación), 11:00 y 12:00. La asistencia superaba los tres mil fieles. A partir de 1959, se reorganizó el horario con la celebración de la Misa cada hora a partir de las 08:30 hasta las 12:30.

El promedio de bautismos hasta finales de los años sesenta fueron de unos 300 al año, con un centenar de bodas y de funerales.

En 1960 la parroquia contaba con 8.200 feligreses; en 1964 superaba ya los 12.000, en 1968 alcanzaba cerca de 19.000 y en 1971 sobrepasaba los 21.000.

Este excesivo número de fieles hizo plantearse la posibilidad de dividir la parroquia, creando otras nuevas. Así, en octubre de dicho año de 1971 se erigían canónicamente la nueva parroquia de la Sagrada Familia, asignándole la zona noroeste, y la de San Pablo, en la zona noreste.

La intensa actividad parroquial fue alentada y sostenida por don Andrés Calvo hasta su fallecimiento en 1971, a quien acompañaron como coadjutores su hermano don Millán Calvo desde 1956, don Domingo Ochoa por un corto periodo en 1957, don Carmelo Martínez desde ese año hasta 1971, don Pelayo Sainz Ripa desde 1959 a 1964, y don José María Loza a partir de 1964.

Actividad parroquial

En otro orden de cosas, desde 1960 funcionaba una cofradía de Semana Santa con sede en la parroquia en torno al paso del Santo Encuentro, de propiedad municipal. Sin embargo, en 1966 se acuerda fundar una nueva cofradía bajo la advocación de la Flagelación de Jesús y encargar al imaginero riojano Don Vicente Ochoa la talla de tres imágenes que compondrían el nuevo paso. En 1968 salió a la calle por vez primera en procesión y los cofrades lucieron su hábito propio. Con todo, la erección canónica y sus correspondientes estatutos no llegaron hasta 1970.

Años de cambios

En 1971 fue nombrado párroco don Gerardo Capellán Arenas (1920-2008), que llegaba con un gran bagaje pastoral adquirido, primero, en Villar del Río y anejos, en la Redonda como coadjutor, consiliario de la HOAC y capellán del colegio de los Boscos, y finalmente como misionero en Burundi. Continuaba como coadjutor don José María Loza y se incorporaba don Basilio Pérez de Mendiguren. Desde 1975 se unía al equipo parroquial don Manuel Iñíguez.

A estos sacerdotes les correspondió aplicar las nuevas directrices marcadas por el concilio Vaticano II, que se dejaron notar tanto en la liturgia como en los métodos de la acción pastoral y asistencial, creándose el grupo de Cáritas.

La vida parroquial era intensísima. El 29 de octubre de 1980 se celebraba la primera reunión del Consejo parroquial. En ese mismo año había en la catequesis de preparación para la Primera Comunión 324 niños, y en post-Comunión 215, atendidos por 45 catequistas. Otros 200 jóvenes se preparaban para la Confirmación, acompañados por 16 catequistas. Para generar espacios suficientes para las reuniones en 1976 se hicieron obras en la torre y en la casa del sacristán. También se realizaron otras reformas notables en el templo: Se trasladó la pila bautismal desde el baptisterio (que se reutilizó como sala de reuniones) hasta lo que era capilla del Santísimo, y en el presbiterio se ubicó el retablo de San Juan de Zarzosa, con sus doble tablas pintadas de fines del siglo XVI.

Años de cambios

Debido al incesante crecimiento poblacional, en 1979 se creó la parroquia de San Ignacio de Loyola, a la que se agregaron las manzanas de la zona suroeste. Y, por último, en 1987 se erigió la parroquia de Santo Domingo de Silos, a la que se asignó el territorio al sur de la vía del ferrocarril. Quedó así fijada la demarcación parroquial de Santa Teresita que subsiste hasta la actualidad.

Tiempo de reformas

En 1981 regresaba a Santa Teresita como párroco don Pelayo Sainz Ripa (1929-2013), a quien se unía don Fernando Miranda como coadjutor (hasta su jubilación en 2025).

En 1982 se celebró la primera Asamblea parroquial centrada en la misión de la parroquia en la sociedad actual. Y en años posteriores se crearon los grupos de Pastoral sanitaria y litúrgica, así como la Coral de Santa Teresita, por iniciativa del nuevo vicario parroquial, don Carlos de la Concepción, llegado en aquel mismo año.

En 1985 se sumaba al equipo pastoral don Alfonso Morales de Setién. Y en 1988 don Félix Cerezo llegaba como adscrito.

Por estos años, el templo parroquial había comenzado a presentar problemas de conservación y ofrecía pocos espacios para la intensa actividad pastoral que se desarrollaba.

Estando así las cosas, el 2 de mayo de 1990, en rueda de prensa, el entonces alcalde de Logroño, Manuel Sáinz, informaba de que el Ayuntamiento estaba dispuesto a construir un nuevo templo en el centro del Parque si se le cedía el terreno del actual para un parking. La polémica se desató inmediatamente. Con una gran movilización parroquial y vecinal y, a pesar de que los sacerdotes y el consejo parroquial estaban a favor del trueque, triunfó la denominada “campaña del no”. Reunida la asamblea parroquial con más de 600 participantes, se rechazó la propuesta por gran mayoría.

Ante esa negativa, se abordaron reformas en el templo, que culminaron en el año 1994 con la decisión de construir una capilla en la zona del bajo coro, edificando sobre ella salas para reuniones y catequesis. A la vez, se quitó el retablo del ábside del templo y se instaló en el brazo del transepto norte, y se abrieron tres grandes ventanales, en los que se instalaron vidrieras realizadas por Miguel Ángel Sainz, con tres momentos de la vida de santa Teresita: de niña, de joven y ya monja. La reforma se inauguró el 7 de mayo de 1995 con una solemne Misa presidida por el obispo don Ramón Búa.

Durante estos últimos años, había estado como vicario de 1989 a 1991 don José Antonio Barrios, a quien sustituyó don Antonio García hasta 1997, año en que fue nombrado adscrito don Constancio Gómez.

Tiempo de reformasReformas del templo

Don Eladio García Tre (1943-2024) tomó posesión como párroco de Santa Teresita en 2005, continúando hasta 2022. Le sustituyó don Luis Ángel Moral Astola hasta septiembre de 2025.

Sacerdotes al servicio de la Parroquia

“El párroco es el pastor propio de la parroquia que se le confía, y ejerce la cura pastoral de la comunidad que le está encomendada bajo la autoridad del Obispo diocesano en cuyo ministerio de Cristo ha sido llamado a participar, para que en esa misma comunidad cumpla las funciones de enseñar, santificar y regir, con la cooperación también de otros presbíteros o diáconos, y con la ayuda de fieles laicos, conforme a la norma del derecho” (CDC 519)

Párroco: M. I. Rvdo. Sr. D. Fermín Labarga García

Párroco: M. I. Rvdo. Sr. D. Fermín Labarga García

Nací en Logroño el 4 de agosto de 1969 y el domingo siguiente, 10 de agosto, recibí las aguas del Bautismo en la pila de esta parroquia de Santa Teresita de Logroño.

De mi infancia recuerdo que acudí unos cuantos meses al parvulario que había en el Parque, junto a la iglesia, donde una magnífica maestra (la señorita Corpus) me enseñó no solo a leer y escribir sino hasta multiplicar y dividir en muy poco tiempo, así como el catecismo, que me aprendí casi de memoria. No puedo olvidar tampoco los largos veranos en San Millán de Yécora con mis abuelos, donde tanto disfruté. Cursé el Bachillero en el Instituto Hermanos D´Elhuyar. Y de allí fui al Seminario, como casi todos se imaginaban porque, desde pequeño, yo siempre quise ser cura.

Tras concluir los estudios preceptivos en el Seminario de Logroño, fui ordenado presbítero el 1 de octubre (fiesta de santa Teresita) del año 1994 en la S. I. Concatedral de la Redonda por el obispo monseñor Ramón Búa Otero.

Mis primeros años sacerdotales los disfruté mucho siendo párroco de Ortigosa de Cameros, El Rasillo, Nieva, Montemediano y Peñaloscintos. Allí aprendí a ser cura de verdad. Guardo el recuerdo y la amistad de muchas personas. Y sigo rezando por todos.

Desde 1999 soy director del Secretariado de Hermandades y Cofradías de la Diócesis. Y desde el año 2011, también Prior de la Hermandad de Cofradías de la Pasión de la ciudad de Logroño. De igual modo, desempeño el cargo de director del Secretariado de Peregrinaciones y Santuarios. A partir de esta larga experiencia en el ámbito de la piedad popular, asisto con frecuencia a congresos y reuniones como ponente experto.

En los albores del nuevo milenio, comencé mi dedicación a la docencia en la Universidad de Navarra, concretamente en el área de Historia de la Iglesia, donde ahora soy Catedrático de dicha especialidad y Director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas. Antes había estudiado para lograr el doctorado en Teología, que luego completé con otro en Historia.

En la Diócesis, a lo largo de mis más de treinta años de vida sacerdotal, he prestado servicio en numerosas parroquias en momentos concretos, sustituyendo a los párrocos en sus ausencias, o de forma más prolongada con ocasión de etapas de enfermedad o por otras causas, así por ejemplo en Torrecilla sobre Alesanco, Ollauri y Gimileo, Cenicero y otras parroquias de La Rioja. También he recorrido nuestra geografía para acompañar a las cofradías en sus celebraciones, o para predicar en las fiestas.

Por designación de monseñor Juan José Omella, desde el año 2015 me honro en ser canónigo del cabildo de la S. I. Catedral de Calahorra. También dicho obispo me nombró miembro del Consejo Presbiteral, al igual que sus sucesores don Carlos Escribano y el actual hasta el presente.

El pasado 25 de julio, monseñor Santos Montoya, me nombró párroco de esta parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús de Logroño, de la que me dio posesión el 14 de septiembre.

Deo gratias!

Suplico la ayuda de vuestra oración. Contad con la mía.

Colaboradores parroquiales

Rvdo. Sr. D. Félix Cerezo Campos
Rvdo. Sr. D. Félix Cerezo Campos
Rvdo. Sr. D. Carmelo Pérez-Aradros
Rvdo. Sr. D. Carmelo Pérez-Aradros

Mi nombre es Carmelo Pérez-Aradros León nací el 15 de julio de 1959, en Arnedo. Soy el séptimo de siete hermanos, tres ya fallecieron. Me ordené con 23 años, y mi primer nombramiento (1983-1986) fueron tres pueblos de la Rioja Alta: Villar de Torre, Villarejo y Manzanares de Rioja. Al finalizar esta etapa marché a Madrid por un año, ya que me hice miembro del Instituto Español de Misiones extranjeras (IEME) sin dejar de ser diocesano, posteriormente marché a Londres, donde pasé un año para aprender inglés, pues había sido destinado a Zimbabue, país de habla inglesa. Aquí permanecí 30 años. (1988-2018), aunque hice un paréntesis de cinco años fuera de Zimbabue: tres años en el Equipo de Formación y Animación Misionera con el IEME en Madrid y dos años en Roma estudiando misionología (2000-2005). De 2018 a 2023, estuve en Madrid en el equipo de dirección del IEME. El año pasado hice un año sabático entre Manila y Ávila, aprovechando para el estudio de Santa Teresa de Jesús. En enero de este año me incorporé a la diócesis después de 39 años fuera, el obispo me ha nombrado vicario parroquial de 16 pueblos (algunos están casi despoblados) junto a otros dos compañeros sacerdotes y colaborador de santa Teresita junto a don Fermín. Vengo con la ilusión de servir a la parroquia. En comunión de vida y oraciones. Rezad por mí para que sea fiel, yo rezo por vosotros.

Carmelo

Consejo Parroquial

El Consejo parroquial está conformado por:

– Párroco
– Rvdo. Sr. D. Félix Cerezo Campos, Colaborador parroquial
– Rvdo. Sr. D. Carmelo Pérez-Aradros Colaborador parroquial.
– Francisco Marín de Diego, Hermano Mayor de la Hermandad
– María Elena Álvarez, Vice-Hermana Mayor de la Hermandad
– Luis Ignacio Arruti, Secretario de la Hermandad
- María Franch Ramírez, Hermana Mayor de la cofradía de la Flagelación
- Emilio Herreros, Hermano Mayor de la cofradía de la Entrada
- Antonio Álvarez
- Asunción Corcuera, Secretaria
- Luis Lleida
- Isabel Martínez
- Luis Miguel Medrano
- Mari Paz Oregui
- Ana María Yanguas
- Hna. María Juana, Franciscana de Jesús
- Hna. María del Carmen, Franciscana de Jesús