
Desde ayer, 23 de marzo, el Sagrario ocupa de nuevo el lugar central del ábside de la iglesia parroquial. Se ha colocado sobre una repisa de mármol blanco de Carrara, similar al del altar y del ambón. El Sagrario estuvo desde 1957 a 1968 al fondo del ábside con el altar; en ese año se colocó el nuevo altar y se cubrió el Sagrario con unas grandes cortinas. Luego, al instalarse el retablo de Zarzosa en 1976 se desplazó a la nave lateral derecha del templo.

El Sagrario es una pieza muy notable de orfebrería. Se encargó en 1957 al orfebre José Puigdoller y costó con el templete del ostensorio y los candelabros 174.431 pesetas. La puerta del Sagrario, que representa al Señor en la última cena de acuerdo con el modelo de Juan de Juanes, es de plata, al igual que las imágenes de san Pedro y san Pablo que están a ambos lados. En el segundo cuerpo el Sagrario tiene cuatro alegorías eucarísticas, realizadas también en plata de ley, una a cada costado del templete.

José Puigdoller tenía su taller de orfebrería en la calle Barquillo, número 10, de Madrid. Se dedicaba casi en exclusiva a la orfebrería religiosa. Realizó más de setenta coronas para otras tantas imágenes de la Virgen de toda España. Cabe destacar entre ellas la de la Virgen de los Llanos, patrona de Albacete, para su coronación canónica en 1956 y la de la Virgen del Prado, patrona de Ciudad Real, en 1967. En 1959 realizó la nueva custodia procesional para la catedral de Almería y en 1963 el obispo y el cabildo de Jaén le encargaban la custodia procesional elaborada para sustituir a la destruida en 1936.
También la custodia de nuestra parroquia se le encargó a Puigdoller.

